Con el 54% de avance de cosecha, 20 puntos de retraso en comparación con la trilla del año pasado, la Bolsa de Comercio de Rosario realizó nuevos ajustes negativos sobre la soja.
De abril a mayo el rinde nacional cede y cae a 17,5 qq/ha, el nivel más bajo de los últimos 15 años. Sí, cae 1,5 millones de toneladas la producción en un mes y se esperan 21,5 millones de toneladas en total.
De esta manera, habrá un 56% menos de soja de lo que se esperaba producir a principios de la campaña.
«Los mayores ajustes son para La Pampa, que cae 3,6 qq/ha en los últimos 30 días. Las inéditas heladas de febrero, la falta de agua y el calor se van manifestando en la trilla de la soja de primera. Buenos Aires y Córdoba siguen en la lista de recortes productivos. El descuento en el rinde provincial para ambas es de 1,2 qq/ha», describieron.

Ante esta menor oferta de soja en el mercado local, la industria tuvo que salir a comprar mercadería a Brasil y Paraguay, Entre enero y abril, se importaron 2,7 millones de toneladas contra 890.000 toneladas que se habían comprado en el exterior en el mismo período de 2022. Y se esperan que llegue a las 10 millones de toneladas al final de año.
De todas maneras, se espera que la molienda de soja sea la menor en 18 años.
Ante este panorama, y sumando las demás cadenas productivas, la caída en el ingreso de divisas calculado por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) para este año es US$ 18.777 millones, considerando la menor producción y saldos exportables.



















































