En el marco de un reciente Conversatorio sobre Chicharrita y achaparramiento del maíz, referentes del INTA compartieron información actualizada para la campaña 2025/26. Según los expertos, el escenario actual muestra que los maíces tempranos no presentan riesgo, mientras que en los cultivos de segunda la probabilidad de impacto es baja por el momento, especialmente en las zonas ubicadas al sur del paralelo 30.
Eduardo Trumper, coordinador del Programa Nacional de Protección Vegetal del INTA, fue enfático al señalar que “el monitoreo es la base para cualquier decisión”. Conocer la presencia y la densidad de la Dalbulus maidis (vector de la enfermedad) es fundamental, ya que el riesgo varía drásticamente si se encuentran poblaciones bajas o altas. Actualmente, aunque los sitios con presencia del insecto son pocos, se ha detectado que la densidad está en aumento.
El panorama cambia al observar el NEA y NOA, donde los maíces tardíos se encuentran en estadios fenológicos iniciales, los más susceptibles al daño. No obstante, los datos indican que las densidades actuales no alcanzan los niveles críticos de la epidemia sufrida en la campaña 2023/24, lo que sugiere un riesgo menor para la presente temporada.
Respecto al control con insecticidas, los técnicos aclararon que no existen «recetas fijas». Las aplicaciones deben ser evaluadas lote por lote, priorizando productos aprobados por SENASA. Se recomendó, en caso de ser necesario, focalizar las aplicaciones en las borduras de los lotes, a menos que el relevamiento indique una presencia generalizada en todo el cuadro. Además, advirtieron que la eficacia química puede ser del 80%, pero no evita reinfestaciones por dispersión desde campos vecinos.
Entre las tácticas recomendadas para mitigar pérdidas, los especialistas destacaron:
-
Respetar el vacío sanitario.
-
Elegir cuidadosamente el germoplasma.
-
Ajustar la fecha de siembra, intentando evitar las siembras escalonadas o tardías.
-
Mantener una correcta fertilización del cultivo para fortalecer la planta.
Finalmente, María de la Paz Giménez Pecci, investigadora del IPAVE-CIAP, estimó que la campaña 2025/26 tendrá un carácter intermedio, lejos de la gravedad de hace dos años, pero con la necesidad de mantener la vigilancia sobre lotes muy tardíos o posibles resiembras.





















































