El Gobierno nacional publicó hoy en el Boletín Oficial el Decreto 571/2025, que suprime la Dirección Nacional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). La medida transfiere todas sus funciones directamente a la órbita de la Presidencia del Instituto, consolidando la reestructuración iniciada con el Decreto 462/25, que fue rechazado la semana pasada en la Cámara de Diputados.
Este nuevo decreto, firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, busca eliminar la «superposición de funciones» y la «burocracia administrativa» que, según el Gobierno, caracterizaban al organismo. La decisión se inscribe dentro del plan de reformas que el Ejecutivo mantiene vigente, pese a los reveses legislativos.
La reestructuración del INTA comenzó con el Decreto 462/25, que modificó su estatus legal, pasándolo de ser un organismo descentralizado a uno desconcentrado bajo la dependencia directa de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, defendió las reformas, argumentando que no se cuestiona la función del INTA, sino su estructura. Francos mencionó que el organismo tenía una cantidad «ridícula» de empleados y vehículos, y que muchas de las reformas ya estaban en marcha. «Es medio ridícula la situación… Si te delegan y después te rechazan cuando utilizás la delegación, es como una cosa medio ilógica”, expresó tras la votación en Diputados.
Impacto y justificaciones de la medida
El Decreto 571/2025 señala que las funciones que la Resolución INTA N° 513/2019 atribuía a la Dirección Nacional pasarán ahora a la Presidencia. El documento también justifica la medida al señalar que «las razones operativas que justificaban la existencia de la mencionada Dirección Nacional han desaparecido».
La reestructuración del INTA ya había sido evaluada y validada por la Dirección Nacional de Diseño Organizacional y la Oficina Nacional de Presupuesto, y su servicio jurídico intervino en el análisis del acto administrativo.
El decreto aclara que, mientras se completa la reestructuración, las áreas, cargos y dotaciones de la Dirección Nacional suprimida se mantendrán vigentes. Con esta medida, el Gobierno busca reafirmar su plan de transformación estatal, aun cuando enfrente la resistencia de la oposición en el Congreso.












































