Este domingo se confirmó el fallecimiento de Lidia Estela Mercedes Miy Uranga, conocida popularmente como Taty Almeida, a los 95 años. La histórica militante por los derechos humanos se encontraba internada en un centro de salud con un pronóstico reservado que se había agravado en las últimas horas, según informaron fuentes cercanas a su entorno familiar.
La vida de Almeida cambió de manera drástica el 17 de junio de 1975, cuando su hijo Alejandro, estudiante de Medicina y militante del PRT-ERP, fue secuestrado y desaparecido. A partir de ese momento, quien hasta entonces se desempeñaba como maestra y pertenecía a una familia de fuerte tradición militar, inició una búsqueda que se extendió por más de cinco décadas en diferentes organismos nacionales e internacionales.

Con el paso del tiempo, se integró activamente a las Madres de Plaza de Mayo y se convirtió en una de las voces más reconocidas del movimiento. Desde el año 2024, se desempeñaba como presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, espacio desde el cual impulsó de manera permanente el reclamo por las víctimas de la última dictadura cívico-militar y acompañó los juicios de lesa humanidad.
Reconocida por su perfil componedor y su permanente contacto con las nuevas generaciones, en abril de este año había recibido el título Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires por su trayectoria. Tras conocerse la noticia de su deceso, diversos sectores sociales, políticos y de derechos humanos expresaron sus condolencias por la pérdida de una de las figuras centrales de la historia reciente del país.











































