Una profunda conmoción sacude a la Policía de Entre Ríos. En horas de la noche de este martes se confirmó el fallecimiento de Eloísa Holotte, cabo primero de 35 años, quien había sido hallada con una herida de bala dentro de su vehículo, frente a la sede de la División 911 en la ciudad de Paraná.
El trágico episodio ocurrió el lunes por la noche, cuando la uniformada se encontraba dentro de su Ford Fiesta particular, estacionado sobre calle Francisco Ramírez, en la intersección con Gualeguaychú. Según informaron fuentes policiales, se escuchó una detonación de arma de fuego proveniente del vehículo. Al acercarse, sus compañeros encontraron a la agente herida y con una ventanilla del auto destruida.
De inmediato se activaron los protocolos de emergencia y una ambulancia trasladó a Holotte al hospital San Martín, donde fue ingresada en grave estado y permaneció internada en la unidad de Terapia Intensiva hasta que, lamentablemente, falleció este martes.
De acuerdo a los primeros datos oficiales, Holotte se había presentado en la sede policial para entregar documentación médica relacionada con una licencia por estrés laboral. Estaba por entregar su arma reglamentaria cuando se produjo el disparo. Las hipótesis iniciales mencionan la posibilidad de un acto de autodeterminación, aunque no se descarta ninguna línea investigativa.
El caso es investigado con total hermetismo por parte de la cúpula policial. En el lugar trabajaron peritos de Criminalística y la División de Asuntos Internos, y la Unidad Fiscal en turno ya intervino para establecer responsabilidades y determinar las circunstancias del hecho
El hecho deja al descubierto una situación sensible que atraviesan muchos efectivos policiales: el impacto del estrés laboral y la salud mental dentro de las fuerzas de seguridad, un tema que vuelve a instalarse con fuerza tras este doloroso desenlace.















































