Bajo el criterio de optimizar los recursos públicos y preservar el patrimonio de la comunidad, la Municipalidad de Paraná concretó la puesta en valor integral de la Plaza de los Olivos, un punto de encuentro clave en el corazón del barrio San Agustín. El proyecto contempló una intervención profunda que abarcó desde la renovación de veredas y la incorporación de nuevo mobiliario infantil, hasta mejoras sustanciales en accesibilidad, forestación y la delimitación de sectores específicos para el uso de los vecinos. Según supoInforme Litoral, la intendenta Rosario Romero destacó que los trabajos se realizaron exclusivamente con personal municipal, respondiendo a demandas históricas de la zona como la instalación de un mástil, juegos y un sector de ejercicio para adultos mayores.

Uno de los ejes centrales de la obra se focalizó en la infraestructura peatonal. Las cuadrillas municipales llevaron adelante el reciclado y la reconstrucción de los senderos más deteriorados, realizando tareas de nivelación y colocación de nuevos pisos, mientras que se restauraron los tramos que estaban en buen estado para evitar gastos innecesarios. Paralelamente, las tareas permitieron sectorizar el predio para garantizar una mejor convivencia social. En ese sentido, se renovó por completo el área infantil con nuevos juegos recreativos, se generó una zona de descanso equipada para los adultos mayores y se reservó un espacio abierto exclusivo para las ferias comunitarias y actividades que los vecinos organizan de manera habitual.

El secretario de Servicios Públicos, Julián Hirschfeld, remarcó que las mejoras incluyeron la incorporación de nueva iluminación con tecnología LED y la intervención de un mural que representa al emblemático Puente Blanco, confeccionado por el programa Todas las Manos. Por su parte, las autoridades de la comisión vecinal San Agustín Sudoeste, encabezadas por Mauro Albarenque y Melisa Espinosa, manifestaron su satisfacción por la culminación de un proyecto impulsado por los propios habitantes de la zona, valorando la recuperación de este pulmón verde como un símbolo de encuentro. Para reforzar la identidad del lugar, se plantó un nuevo ejemplar de olivo que se suma a los árboles preexistentes, complementado con un plan de forestación diseñado para aportar mayor sombra a todo el perímetro.

















































