Las aves silvestres, en especial las especies migratorias, desempeñan un papel fundamental en la propagación de la influenza aviar altamente patógena, al actuar como hospedadoras y reservorios naturales capaces de diseminar el virus a lo largo de grandes distancias. Ante este escenario, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria recordó a quienes desempeñan tareas en contacto con la fauna silvestre —como trabajadores de parques nacionales, reservas naturales y centros de rescate— que su rol en el territorio constituye una red de alerta temprana irremplazable para detectar eventos sanitarios a tiempo y frenar el avance de la enfermedad.
Para optimizar esta vigilancia, resulta clave identificar signos específicos en las poblaciones de aves, tales como la mortandad de tres o más ejemplares, comportamientos anómalos o neurológicos como desorientación y dificultad para volar, además de afecciones respiratorias o secreciones nasales y oculares. Frente a cualquiera de estas sospechas, las autoridades sanitarias advierten de manera enfática que no se deben manipular los animales bajo ninguna circunstancia sin la debida protección, recomendando registrar de inmediato la ubicación del hallazgo y la cantidad de ejemplares afectados para dar aviso urgente al organismo o a las autoridades de fauna correspondientes si los animales se encuentran heridos.
Asimismo, se hace hincapié en que la bioseguridad del propio equipo de trabajo es un factor crítico, dado que el virus puede transportarse de forma inadvertida en la indumentaria, el calzado, los elementos de protección personal y los vehículos. Con el objetivo de evitar la dispersión del patógeno, se aconseja limpiar y desinfectar las botas antes de abandonar las áreas de campo, lavar la ropa de trabajo de manera separada, higienizar a fondo las ruedas de los vehículos y descartar o desinfectar correctamente guantes y tapabocas antes de trasladar herramientas a otras zonas.
Los canales institucionales habilitados para canalizar las notificaciones ante cualquier sospecha incluyen la atención presencial en las oficinas locales del organismo, la comunicación vía WhatsApp al número once, cincuenta y siete cero cero, cincuenta y siete cero cuatro, el envío de correos electrónicos a la dirección oficial de notificaciones o la carga de datos en el formulario digital disponible en la web de la entidad. Cada reporte oportuno fortalece la sanidad aviar en todo el territorio nacional y permite una intervención rápida y eficaz.




















































