El anuncio de un acuerdo histórico entre Estados Unidos e Irán para poner fin a más de cien días de conflicto armado en Medio Oriente desató una caída inmediata en los mercados energéticos globales. Tras confirmarse una tregua de 60 días y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz por donde circula el 20% del suministro mundial, el valor del petróleo Brent, la referencia internacional que utiliza la Argentina, se desplomó más de un 5% este lunes y se ubicó en torno a los USD 82 por barril, registrando su nivel más bajo en los últimos tres meses.
El pacto, anunciado por el presidente Donald Trump y refrendado por el canciller iraní Kazem Gharibabadi, contempla la firma formal de un memorándum de entendimiento el próximo viernes 19 de junio en Suiza, bajo la mediación de Pakistán. El fin de las hostilidades abre un interrogante fundamental para los especialistas del sector sobre si el valor del crudo regresará a los niveles previos de USD 65 por barril o si se mantendrá una prima de riesgo de forma permanente, una respuesta que tiene consecuencias directas sobre las inversiones proyectadas en Vaca Muerta y los planes de exportación de gas natural licuado (GNL).
En el plano local, el primer impacto visible se sentirá en el mercado de los combustibles, aunque con una dinámica particular. A pesar del desplome del valor internacional, fuentes del sector petrolero confirmaron que los precios en las estaciones de servicio no bajarán en el corto plazo y se prevé que permanezcan elevados por un período estimado de al menos dos meses.
Esta demora en trasladar la baja internacional a los surtidores se debe al mecanismo de «buffer» o amortiguador de precios que YPF líder del mercado con el 55% de participación implementó en abril y que fue replicado por el resto de las compañías. Durante los picos más críticos del conflicto bélico, cuando el Brent llegó a cotizar a USD 126, las petroleras locales acordaron comercializar internamente tomando como referencia el precio de marzo, cercano a los USD 70.
Te puede interesar: El Gobierno aplazó hasta julio el aumento de los impuestos a los combustibles
Debido a este esquema, las refinadoras acumularon una deuda considerable con los productores de crudo locales que ahora debe ser saldada a través de cuentas compensadoras. Las empresas advirtieron que la reducción de los precios locales está supeditada a que la baja del crudo sea sustancial y se consolide en el tiempo. De estabilizarse el Brent cerca de los USD 70 el proceso de compensación se acelerará, pero si el barril se mantiene entre los USD 80 y USD 90, los valores internos tardarán mucho más en reacomodarse.

















































