La ciudad de Santa Elena ha vuelto a transformarse en el epicentro de la tradición regional. En pleno desarrollo de la Fiesta Provincial de la Chamarrita, vecinos y turistas de diversos puntos de la provincia y el país se han volcado masivamente al predio para celebrar una de las citas culturales más emblemáticas de Entre Ríos.

El festival, desarrollado el sábado y el domingo, tuvo una edición histórica. Sobre el escenario, la danza y la música han sido las protagonistas, con una cartelera que prioriza a los artistas locales y provinciales. El clima festivo y familiar es la nota distintiva de cada jornada, donde el baile espontáneo y el respeto por las raíces entrerrianas demuestran que la chamarrita sigue más viva que nunca.

Más allá de lo artístico, el evento representa un pilar fundamental para la economía de la ciudad. La gestión del intendente Daniel Rossi ha subrayado la importancia de respaldar estas manifestaciones no solo como un hecho cultural, sino como un motor de encuentro social y crecimiento económico.

Los primeros datos reflejan este impacto positivo:
-
Ocupación Hotelera: registra niveles altísimos, con visitantes que han colmado las plazas disponibles.
-
Sector Gastronómico: el movimiento en bares y restaurantes es constante, impulsado por la afluencia de público.
-
Feriantes y Artesanos: el sector emprendedor local cuenta con un espacio destacado, logrando una visibilidad y ventas significativas gracias a la concurrencia masiva.
Con el respaldo de una organización sólida y el acompañamiento del público, Santa Elena reafirma su lugar como la capital cultural del litoral. La fiesta no solo preserva el legado de los grandes referentes de nuestra música, sino que también proyecta a la ciudad como un destino turístico de primer nivel, capaz de convocar a multitudes bajo el lema del orgullo entrerriano.












































