El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a diciembre, cerrando el balance anual de la economía argentina. Con un incremento mensual del 2,8%, el 2025 finalizó con una inflación acumulada del 31,5%, convirtiéndose en la cifra más baja desde 2017.
El último mes del año registró una aceleración de tres décimas respecto a noviembre. Esta tendencia estuvo traccionada principalmente por el sector Transporte, que anotó una suba del 4%. En segundo lugar, el rubro de Vivienda, agua, electricidad y gas aumentó un 3,4%, reflejando el impacto de los precios regulados en la canasta básica.
En el extremo opuesto, los rubros que ayudaron a contener el índice general fueron Educación (0,4%) y Prendas de vestir y calzado (1,1%), que mostraron variaciones mínimas en comparación con el resto de las categorías.
El impacto de la inflación no fue uniforme en todo el país. La región del Noreste fue la que sufrió el mayor golpe con un alza del 3,4%, mientras que Cuyo (3%) y la región Pampeana (2,9%) también se ubicaron por encima del promedio nacional. Por su parte, el Gran Buenos Aires se alineó con el dato general, mientras que la Patagonia y el Noroeste registraron las cifras más bajas con un 2,6%.
Un cierre de año con foco en los precios regulados
De acuerdo al informe oficial, la inflación de diciembre estuvo empujada por los Precios Regulados, que subieron un 3,3%. Por otro lado, la Inflación Núcleo —que excluye factores estacionales y regulados— se situó en el 3%, mientras que los productos Estacionales apenas variaron un 0,6%.
Este cierre del 31,5% anual marca un hito en la desaceleración de precios de los últimos tiempos, posicionándose como un indicador clave para las proyecciones económicas y las actualizaciones de contratos y categorías impositivas, como el Monotributo, que comenzarán a regir desde febrero.














































