El ministro de Economía, Sergio Massa, anunciará este lunes la liberación de importaciones para aquellas empresas que paguen con sus propios dólares.
Según adelantaron desde el Palacio de Hacienda, cualquiera podrá pagar sus importaciones bajo esta modalidad y luego ingresar la mercadería al país. Además la aprobación se conseguirá de manera automática.
El sistema se denominará “sin acceso”, en relación a que los interesados no tendrán que acceder al MULC (Mercado Único y Libre de Cambios) para acceder a las divisas que precisan para importar. En este marco, el Banco Central y la AFIP habilitarán una ventanilla especial para atender estos casos. El nuevo SIRA (Sistema de Importaciones de la República Argentina) le pregunta a las empresas si eventualmente cuentan con dólares para efectuar la operación. En ese caso, de manera automática pasarían a una nueva “ventanilla” que se habilitará específicamente para atender a estos casos.
Los bienes o servicios que ingresen bajo esta modalidad lo harán, por lo tanto, a un tipo de cambio cercano a los $ 300, que es en definitiva el costo de reposición de esas divisas.
Pero habrá nuevas disposiciones, que apuntan a aceitar el mecanismo de importación para los que demanden divisas. Se habilitará de manera automática la importación de “insumos difundidos”. Se trata de productos que básicamente son parte de la cadena de producción, como el aluminio o el polietileno.
Por otra parte, para quienes precisen pagar un anticipo para efectivizar la importación (algo que reclaman los proveedores del exterior) también tendrán un monto mínimo por el cual podrían realizarlo. Y, por último, también se habilitará el ingreso de productos médicos.
Massa procura así obtener un doble resultado: favorecer el ingreso de más bienes importados, generando más oferta y al mismo tiempo generando más competencia, lo que podría ser positivo para la desaceleración gradual de la inflación.
La idea del titular del Palacio de Hacienda de abrir las importaciones para generar más competencia y obligar a bajar los precios ya había sido planteada ante la industria textil. Más allá de los tibios acuerdos de precios cerrados con el sector de la indumentaria, esta semana Massa se reunirá con los representantes industriales de un segmento que aumentó sus precios un 120% en los últimos 12 meses.























































