El cuerpo fue encontrado en un afluente de un río en Cusco, a 50 km de donde había desaparecido. Los tatuajes fueron claves para identificarlo. Se le realizará la autopsia y luego los restos serán trasladados hacia Paraná.
Tras estar ocho días desaparecido, encontraron el miércoles el cuerpo del paranaense de 22 años, Rodrigo Segovia.
Según informó el Ministerio de Gobierno de Entre Ríos, fue hallado en San Andrés, un afluente del río Inambari que se une con el río Araza, en una localidad cercana a Mazuco, Departamento de Madre de Dios, en Perú. El lugar está a 50 kilómetros de donde se arrojó para rescatar a una mujer francesa que había caído accidentalmente al agua.
Sus padres reconocieron el cuerpo por los tatuajes que tenía en una pierna. El cuerpo fue trasladado a la morgue de Urcos, en Cusco donde se realizará la autopsia.
El paranaense era buscado desde hace más de una semana, luego de arrojarse a un río para salvar a dos turistas durante un viaje con otros tres mochileros, que salieron ilesos. Sus padres estaban en la zona donde había sido visto por última vez, colaborando con la expedición que buscaba localizarlo.


















































