Para conocer herramientas de prevención sobre la osteoporosis, la denominada enfermedad silenciosa, integrantes del Grupo de Mujeres Cooperativistas de La Ganadera General Ramírez Limitada, mantuvieron un encuentro con el director del hospital Nuestra Señora del Luján, Lautaro Torriani. Así lo confirmó el secretario del Consejo de Administración de la entidad ramirense, Raúl Erhardt.
En diálogo con AIM, Erhardt precisó que el doctor Torriani, también médico de familia de un sanatorio privado, disertó “ante un entusiasta conjunto de integrantes del Grupo de Mujeres Cooperativistas sobre diversos aspectos de la osteoporosis”.
El técnico en cooperativismo señaló que en la charla, el profesional invitado habló sobre los factores de riesgo en la osteoporosis, como por ejemplo, la edad avanzada, la menopausia, los antecedentes familiares y personales, y de accidentes, como fractura de muñeca, o patologías como los trastornos alimenticios, el tabaquismo, la enfermedad tiroidea no tratada, el sedentarismo, las caídas frecuentes y la terapia prolongada con heparina. “A nuestra cooperativa le gustan estas iniciativas, porque colaboran a educar en la prevención”.
Después de referirse a los tipos de estudio que se realizan para determinar la enfermedad, Torriani recomendó mejorar el estilo de vida, con una ingesta adecuada de calcio y vitamina D a niveles aceptables complementados con la actividad física, además de la consulta médica ,donde el profesional debe recomendar los tratamientos necesarios si corresponden.
La enfermedad silenciosa
La osteoporosis es una enfermedad ósea que preocupa cada vez más a la comunidad. Se trata de una enfermedad muy frecuente en la cual los huesos se debilitan, y afecta tanto a hombres como mujeres, principalmente, durante el envejecimiento.
Se diferencia de la osteomalacia, que es la disminución de la mineralización ósea y de la artrosis, patología producida por el desgaste del cartílago articular de las articulaciones, siendo su principal síntoma el dolor, especialmente al inicio.
Por lo general, el hueso pierde densidad, que mide la cantidad de calcio y otros minerales en el hueso. Felizmente, es posible tomar medidas preventivas para reducir los riesgos de sufrir osteoporosis, y evitar las conocidas fracturas que suelen ocasionar secuelas de discapacidad que pueden disminuir la calidad de vida. En caso que la enfermedad ya esté instalada, existen procedimientos para retardar o incluso detener el debilitamiento de los huesos.
La osteoporosis puede ser: Tipo 1: o posmenopáusica, originada por deficiencia de estrógenos por aumento de resorción ósea, donde las vértebras y cuello femoral son los más afectados. Tipo 2: o senil, producida por déficit de estrógenos y disminución de la formación del hueso, afecta tanto a mujeres como hombres, producto de la edad.
Torriani destacó que es una enfermedad “muy prevalente, que genera alta morbilidad y mortalidad con altos costos y mala calidad de vida” y señaló que “a mayor edad, más importante es la prevalencia”.
Además agregó que la complicación más temida es la fractura de cadera y aclaró que, aunque que “las fracturas vertebrales no generan demasiados síntomas, si provocan deformidad de las posturas”.
Los síntomas
La osteoporosis no da síntomas por largos períodos, por eso se la llama “la enfermedad silenciosa”. Pero cuando está muy avanzada, pueden presentarse algunos signos y síntomas como: dolor o sensibilidad ósea, especialmente en cuello debido a fracturas en los huesos de la columna; lumbago a causa de fracturas en los huesos de la columna; postura encorvada o cifosis, también llamada “joroba de viuda”; o pérdida marcada de estatura con el tiempo (hasta 15 centímetros).
Prevención y tratamiento
Si lugar a dudas la mejor forma de prevenir la osteoporosis es mediante una dieta correcta y equilibrada con suficiente aporte de calcio y precursores de vitamina D, y algunos minutos diarios de sol (15-20 minutos) para activar los precursores de la vitamina D en la piel por los rayos ultravioleta. El especialista agregó que “los adultos menores de 50 años deben obtener 1.000 mg de calcio y 400 a 800 UI de vitamina D al día. Las mujeres entre 51 y 70 años deben obtener algo más de calcio: 1.200 mg, e igual de vitamina D al día; mientras que los hombres de la misma edad necesitan 1.000 mg de calcio e igual de vitamina D al día. Superada esa edad, los requerimientos de calcio y vitamina D son los mismos que para mujeres entre 51 y 70 años”.
Pero la dieta no es suficiente para mantener una buena mineralización ósea, hace falta la realización de ejercicios físicos regulares aeróbicos (caminatas, trotes, etc.) y también de resistencia (pesas, máquinas, entre otros). ¿Por qué?: “Básicamente porque el ejercicio ejerce de estímulo para que los osteoblastos construyan hueso. Además, si se es fumador o bebe alcohol en exceso, es altamente recomendable abandonar estos malos hábitos”, aconsejó el médico.
Cuando la osteoporosis ya se encuentra declarada, existen además algunos medicamentos que pueden ser muy útiles; por ejemplo: un grupo conocido como “bifosfonatos” que ayudan a retardar la pérdida ósea y a disminuir el riesgo de fracturas; y también, una hormona llamada “calcitonina” (la misma que se mide en sangre para el diagnóstico) obtenida a partir de la glándula tiroides, que ayuda a construir hueso, que se suministra en aerosol o en inyección debajo de la piel. Ambos recursos terapéuticos, entre otros, ayudan a que el hueso se recupere más rápido con el aporte de calcio, vitamina D y ejercicios físicos, especialmente, en los casos en que la osteoporosis llega a ser de importancia. (AIM Digital)

















































