La movilización se realizó anoche en el centro de la ciudad del sur entrerriano. El padre del joven asesinado agradeció el apoyo recibido y aseguró que «Fernando dejó de ser mi hijo para ser el hijo de todos». Además, aclararon que no son mediáticos y que confían en la Justicia.
Anoche, alrededor de las 21 se convocó a una nueva concentración en pleno centro de Gualeguaychú, donde los vecinos pidieron justicia por Fernando Pastorizzo, rezaron un Padre Nuestro y firmaron la bandera que continuará colgada en el puente Méndez Casariego.
En diálogo con ElDía, Gustavo Pastorizzo agradeció “el apoyo de la gente es increíble y es lo que me mantiene con fuerzas a mí y a la memoria de mi hijo; no sólo en la ciudad, sino en el país y en el mundo entero. Puedo asegurar que si la gente pudiese haber venido de los lugares de los que me han escrito, estarían todos acá: de Francia, Colombia, Chile, Paraguay”.
“Mucha gente se ha contactado a través de Facebook; desde Colombia es impresionante la gente cómo se ha acercado para apoyarnos. Esto me da fuerzas porque si no, no se podría seguir en estos momentos”, manifestó el padre del joven asesinado.
Además, le dijo a todos los presentes que él no tiene fortaleza; “la fuerza me la da él y toda la gente que se ha solidarizado. Fernando dejó de ser mi hijo para ser el hijo de todos”.
En cuanto a la causa judicial que tiene a Nahir Galarza como única imputada opinó: “yo estoy de acuerdo con el avance de la investigación; nosotros no somos mediáticos y además nos parece un trabajo correctísimo el del fiscal, Sergio Rondoni Caffa. Por eso nos manejamos con la causa y no con historias estúpidas de algunos que inventan pavadas. Nosotros no respondemos a eso”.
Una bandera con amor
Sus amigos y profesores fueron los primeros en confeccionar una bandera con la leyenda: “Justicia por Fernando”. Luego hicieron una más grande que fue colgada desde el puente.
Anoche, los cientos de vecinos que cortaron el tránsito en 25 de Mayo y Rocamora dejaron su firma o su mensaje de aliento para los familiares y amigos de Fernando.
La emoción marcó el rumbo de una marcha pacífica que lo único que buscó fue mantener viva la memoria de la víctima y apoyar a sus seres queridos. (Fuente: El Día – Foto: Sabina Melchiori)

















































