El ex fiscal de la causa AMIA fue encontrado sin vida el 18 de enero de 2015. A dos años de aquel hecho que sorprendió a la opinión pública habrá un acto en la Plaza de Mayo desde las 18. Valoran la decisión de reabrir la denuncia contra Cristina Kirchner.
A dos años de aquella misteriosa muerte en la torre de departamentos de Le Parc, en Puerto Madero, el fallecido fiscal y titular de la UFI-AMIA Alberto Nisman será hoy eje de un homenaje público por parte de sus ex colegas, familiares y las entidades centrales de la comunidad judía a nivel nacional.
La reactivación judicial de la denuncia por encubrimiento presentada por Nisman contra la entonces presidenta Cristina Kirchner y varios de sus funcionarios días antes de aparecer muerto de un balazo en la cabeza modificó sustancialmente el ánimo de los organizadores de la manifestación, que se hará, a las 18, en la Plaza de Mayo, frente a la oficina donde trabajaba el fiscal.
El Gobierno enviará “la misma delegación que el año pasado” al homenaje, confirmaron a La Nación fuentes oficiales. La figura de mayor jerarquía será la de la vicepresidenta Gabriela Michetti.
Cuidadosa en evitar “un uso político” del acto, la familia de Nisman (su ex esposa Sandra Arroyo Salgado; su madre, Sara Garfunkel, y sus hijas Iara y Kala) consensuó en despojar el homenaje de connotaciones partidarias. La DAIA, que organizó un acto el año pasado en la plaza Alemania, adhirió a la manifestación y tuvo, además, otra iniciativa: un llamado a encender dos velas en memoria del fiscal. El rito se cumplió anoche.
La familia de Nisman, el fiscal Ricardo Sáenz, el diputado de Pro Waldo Wolff y el familiar de una víctima del atentado a la AMIA, Luis Czyzewski, decidieron que los oradores fueran tres: el escritor Federico Andahazi, el fiscal Germán Moldes y el propio Czyzewski. Habrá un minuto de silencio antes de los discursos y seguramente habrá críticas al kirchnerismo y tal vez al juez federal Daniel Rafecas, quien desestimó la denuncia de Nisman por encubrimiento del atentado. El magistrado fue apartado hace dos semanas de la causa por la Cámara de Casación, que ordenó investigar el memorándum firmado por el gobierno de los Kirchner con Irán.
Los movimientos judiciales mejoraron el ánimo de familiares y autoridades de la comunidad judía. “Si miramos el vaso vacío, vemos que pasaron dos años y no se resolvió nada, ni siquiera si el fiscal se suicidó o lo mataron, como pensamos. Por otro, la Cámara de Casación dijo que la denuncia de Nisman es plausible, verosímil y coherente”, afirmó a La Nación el diputado macrista Waldo Wolff.
“La reapertura de la causa por encubrimiento es un manto de esperanza, la posibilidad de creer en un país democrático y republicano”, sostuvo el titular de la DAIA, Ariel Coen Sabban.
El fiscal será recordado, también con actos en Punta del Este -a las 20, en el parador dos de La Brava-, y en Israel, donde se inaugurará un monumento.
















































