En el campo siempre se dice «es preferible que llueva de más y no de menos» y más aún en la temporada estival donde los días son más largos y calurosos y por ende, la humedad se esfuma rápidamente del suelo.
Después de condiciones del tiempo que acompañaron durante gran parte del 2024 y 2025, en el último tramo de enero y febrero hubo un parate, al menos en las lluvias generalizadas y el déficit hídrico ya se hace sentir en algunas zonas con efectos, por ahora menores, en cultivos, pasturas y la bajante del agua o seca total en lagunas y arroyos.
Ante este panorama, el sector productivo esperaba con ansias que haya una lluvia generalizada durante el fin de semana largo de carnaval, tal como anticipaban diferentes pronósticos, entre ellos el Servicio Meteorológico Nacional.
Si bien entre el viernes, sábado y gran parte del domingo, parecía más bien un pronóstico fallido, hacia la tarde noche de esta jornada empezó a llover en una amplia zona de los departamentos Diamante, Victoria, Nogoyá, Paraná y también en otras regiones de Entre Ríos y Santa Fe.
Claramente la lluvia afecta el normal desarrollo de algunos eventos como los carnavales en pleno fin de semana largo, donde muchos eligieron a la provincia para unas minivacaciones, pero quienes dependen directa o indirectamente de lo que genera, toman la lluvia como una bendición del feriado de carnaval y solo desean que llueva lento pero parejo lo que resta del domingo y el inicio de la nueva semana. (Informe Litoral)



















































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